Gira, como todo la vida gira, a veces estás de cabeza, al rato ya estás de pie...
Aunque creas que tocaste fondo, si mirás un poco para abajo, el fondo, fondo... todavía está lejos...
La misma cosa que hace dos años me hizo feliz, ayer me alivió... es el poder curativo de las cosas buenas... y también es cambiar la óptica. Ayer fue redención...y pese a que ensalsan mucho la felicidad, ayer se sentía mejor. A veces me parece que eso de la felicidad es una sensación fugaz y sobrevalorada... La calma, el equilibrio, tiene mejor sabor, si se me permite la metáfora vitivinícola, tiene más permanencia en boca...
Después de haber asumido una responsabilidad, con la sangre y con el cuerpo, después de haber empeñado horas y mucho esfuerzo en que todo saliera bien, fui acusada injustamente, maltratada, difamada... y montones de otras palabras terminadas en ada que prefiero no nombrar...
Hoy, poco más de un año después, vuelven a pedirme que ocupe nuevamente ese puesto, me pidieron disculpas y me ofrecieron nuevamente ese lugar... Entonces, no me invadió la felicidad, como hace tiempo, no fue siquiera alegría... sentí que se curaba una herida... sentí que por fin había dejado de doler... Palpé, sentí, por primera vez en mi vida, el significado de la palabra REDENCIÓN... y hoy, redimida... me siento mucho mejor...
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