domingo, 19 de septiembre de 2010

El límite

Un amigo del alma, solía decir: "hay lugares de los que no se vuelve"... Creo que a veces, tal vez, perdemos conciencia del punto de no retorno. Quizá sea un derivado de una sociedad que permanentemente está corriendo el límite y cambiando el paradigma... tal vez es al revés, y la falta de límites produce conductas sociales desafiantes y avala este corrimiento de plano, y como todos los des-plazamientos, hay positivos y los hay muy negativos, todo siempre dependiendo de la óptica con que se lo mire.
Sé que la etapa histórica marcada por el no movimiento, fue el oscurantismo... y fue sin lugar a dudas la peor en producción artistístca, cultural, científica... Pero eso no quiere decir que todos los cambios, sean, necesariamente, buenos...
No quiero que se interprete que me molesta el cambio... no, no, no... todo lo contrario, lo que me hace ruido es esto de la falta de límites, la falta de conciencia sobre este punto de no retorno, la falta de conciencia sobre el otro, un otro, distinto, único y maravilloso por ser otro... creo que la libertad entendida en estos términos, acaba teniendo un sabor a falta de respeto, a falta de códigos de convivencia... Me hacen ruido las declaraciones de algunos personajes televisivos y su reproducción permanente... me hace ruido que se pueda decir cualquier cosa de cualquiera, a cualquier hora y en cualquier contexto, me hace ruido el todo vale.
Creo que hay actitudes que no tienen perdón. Creo que hay posturas que marcan posición y hay posiciones que no tienen retorno, creo que deberíamos poner en claro esas barreras, al menos resignificarlas... Para llamar a las cosas por el nombre que tienen, sin correr permanentemente el riesgo de ser llamado "troglodita" "discriminador" "retrógrado".
Amo decir lo que pienso, aunque la mayoría piense distinto, amo argumentar mis conclusiones, y escuchar opiniones, y me encanta que podamos opinar, argumentar y consensuar, o no, pero que podamos seguir opinando... pero opinando de política, de estadismo, de arte, de cultura, de historia, de un millardo de temas...
Mi límite es la vida privada, frase de la cual, la palabrita más bonita, me parece "privada"... Me resulta de muy mala esducación meterme en la vida privada ajena... me resulta una falta de decoro comentarla y una total falta de límite opinarla.
Quiero bajar esta barrera... quiero poder decir y hacer lo que se me venga en gana, siempre y cuando nadie salga perjudicado... y ofender es perjudicar...

Quiero poner este límite y marcar el punto, me resulta inaceptable una conducta en la que alguien sale lastimado. Y con total libertad cada quien se coloque donde le venga en ganas de la raya. Pero ésta es mi raya. y me encantaría que cada quien pusiera en claro su límite, para volver a respetarnos, o ignorarnos, como hago con quienes considero que cruzaron la línea al terreno del no retorno...

No hay comentarios:

Publicar un comentario